domingo, noviembre 16, 2014

Los Huertos Urbanos florecen con Encuentro Nacional en La Pintana





El Primer Encuentro Nacional de Huertos y Agricultura Urbana tendrá lugar los días 20, 21, 22 y 23 de noviembre en La Pintana, comuna del sur de Santiago, en la Región Metropolitana, donde aún sobreviven huertos de la década de los 40 del siglo XX, creados durante el gobierno de Pedro Aguirre Cerda. El encuentro será el marco para el lanzamiento del documental  “Nuestras raíces”, que relata las vivencias del Comité de Aguas de Villa Las Rosas de La Pintana, y del  libro Historia de los Huertos Obreros y Familiares, de Alberto Gurovich con la desconocida experiencia de estos huerteros históricos. Asimismo se conocerán emprendimientos actuales como la de la “Aldea del Encuentro” en la  comuna de La Reina y los nuevos huertos comunitarios de las comunas de Providencia, Macul y La Florida, así como los Huertos Urbanos Sociales de Renca. Estas iniciativas buscan la producción de alimentos sanos a nivel local y el fortalecimiento de los vínculos sociales y comunitarios, o en el caso de Renca, procuran mejorar la calidad de vida de los vecinos mediante el desarrollo de áreas verdes productivas.
El encuentro, organizado por la Asociación Nacional de Huertos y Agricultura Urbana, ANHAU,  ha encontrado entusiasta respuesta en regiones, y ya se han inscrito participantes de norte a sur del país desde regiones como Tarapacá, Valparaíso, Maule,  BioBio y la Araucanía. Entre los objetivos están fortalecer redes de trabajo colectivo  e intercambiar información y experiencias entre los huerteros. El acceso es libre, tras inscripción en este link: https://docs.google.com/forms/d/1tVQq4N-npjKd3IlwgVrSlbmhaLGPJUbgm8-0pDOrFG8/viewform?edit_requested=true
Huertas y soberanía alimentaria
Como parte de la mesa que discutirá sobre Soberanía Alimentaria, la campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile, participará en el encuentro el día domingo 23 de noviembre,  con una charla sobre Transgénicos y Soberanía Alimentaria, a cargo de Lucía Sepúlveda.  Las actividades del  sábado y domingo tendrán lugar en la  Casona Anibal Pinto, El Olivar 2739,  paradero 47 de Santa Rosa, 500m. lado poniente.
Al inicio de la mesa intervendrá Julia Franco, de Aldea El Encuentro, a la que seguirá la exposición sobre transgénicos. Luego expondrá Paula Pedreros, de ONG Plan Bee, quien se referirá a Colmenas y Huertos Urbanos.
A las 13 horas del domingo habrá un intercambio de semillas, y a las 13.30 el encuentro concluirá con la firma de la Declaración de Agricultura Urbana al compás de la música de la Zulu Dread Reggae Band.
Entre los patrocinantes de la actividad están la Red de Agricultura Urbana,  la Asociación de Huerteros de La Pintana y  la Fundación San Carlos de Maipo.  Los colaboradores son la Red de Semillas Libres, Nido Textil, Coanil, Huerto Colorido La Bandera, Comunidad de Aguas Villa Las Rosas, Culturas Urbanas, Mesa Vecinal Huertos José Maza; la Junta de Vecinos y  Cooperativa Agrícola José Maza, la Banda Zulu Dread, la  Huerta Comunitaria Hogar Los Girasoles, y Planta Banda. Apoyan la actividad la Universidad Alberto Hurtado, la Municipalidad de Providencia y la fundación La Pintana Sabe Crecer.

Raíces de una Comunidad
Este primer encuentro nacional se inicia el jueves 20 de noviembre con la exhibición del documental "Raíces de una Comunidad", Huertos Villa Las Rosas,  en la Casa de la Ciudadanía Montecarmelo (Bellavista 0594, Providencia) a las 18:30 horas. El viernes 21, en el Aula Magna de la Universidad Alberto Hurtado (Cienfuegos 41, Santiago),  a las 18:00,  horas se presentarán las ponencias "Contexto de la Agricultura Urbana en Chile", de Sara Granados y "La educación y sus desafíos frente a los nuevos procesos urbanos".
A partir del sábado 22 y domingo 23 la actividad se trasladará a la Casona Aníbal Pinto de La Pintana (Huertos José Maza, El Olívar 2739, paradero 47 de Santa Rosa).  El sábado en la Casona Aníbal Pinto la Mesa A abordará el tema “Huertos Urbanos e Institucionalidad”, partiendo por la historia de los Huertos Obreros y Familiares, analizando el rol de las municipalidades en la agricultura urbana, la naturaleza Viva, y el marco regulatorio Acutal, con participación de Alberto Gurovich, Santiago Rojas (Municipalidad de Providencia), María Contreras y Pablo Contrucci (MINVU). La Mesa B abordará las Economías Locales, con la participación del Colectivo Sustento, una exposición sobre la experiencia en la cárcel de Colina, otras sobre el Cooperativismo, (con Cristián Tellez, Sebastián Olguín y Paloma Prado) y Huellas Verdes (Rolando Rojas Ruz).  Por la tarde, una mesa abordará la Terapia Hortícola, otra abordarél aporte de la agricultura urbana al sistema alimentario local (el centro demostrativo de Producción Agroecológica de La Pintana, con Tania Murillos) y la experiencia de Plantabanda. El programa del día finalizará con actividades musicales y literarias en torno al 78º aniversario de la Cooperativa Agrícola José Maza y el cóctel de rigor.
Domingo de Feria Orgánica e intercambio de semillas
Allí se realizará una feria de diversos productos orgánicos derivados de actividades como cunicultura, avicultura, apicultura, hidroponía, compostaje, lombricultura. También se desarrollarán ponencias que incluirán temas como la historia de los huertos obreros y familiares; el rol de las municipalidades en la Agricultura Urbana y el sistema alimentario; el marco regulatorio actual y los desafíos que genera el plan nacional de desarrollo urbano. Otras materias por tratar serán el impacto de la agricultura urbana en las economías locales; el legado del cooperativismo y su misión en el presente; los alcances de la terapia hortícola en adultos mayores, además de la experiencia de Huerta Girasoles transición Azucenas y otras ONG.
Al cierre del encuentro, al mediodía del Domingo 23 de noviembre, se leerá y firmará la declaración de agricultura urbana y periurbana de La Pintana.
Más información se puede encontrar  en  anhau.blogspot.es  donde también se accede al programa completo de actividades del encuentro.

viernes, noviembre 07, 2014

SAG deja las abejas a merced de plaguicidas peligrosos



Red de Acción en Plaguicidas Chile
www.rap-al.org
6 de noviembre 2014


Ante nuevos episodios de mortandad de abejas por aplicaciones de plaguicidas altamente peligrosos, la Red de Acción en Plaguicidas Chile / Alianza por una Mejor Calidad de Vida reitera su demanda de  inmediata prohibición de los tres insecticidas neonicotinoides, el  imidacloprid (Gaucho), clotianidina (Poncho), thiametoxam (Cruizer), de Syngenta y  fipronil (Regent, de Bayer/Basf) de la familia de los fenil-pirazoles, cuyo uso ya está prohibido en la Unión Europea, y de otros plaguicidas tóxicos para las abejas como el Sevin.  La petición de prohibición de los neonicotinoides (formulada en carta al SAG del 30 de agosto de 2013)  y de los plaguicidas  altamente peligrosos,  no han sido acogidas por lo cual   ahora la reiteramos con urgencia al gobierno de la Presidenta Bachelet.
Comienza la etapa de floración de los frutales, clave para las abejas y se repite este año -ahora en la región del Maule, antes en la del BioBio- el ciclo de mortandad de la Apis Melífera. Sin embargo el gobierno y  SAG continúan haciendo oídos sordos a la situación, sin adoptar medidas de prohibición de los plaguicidas dañinos para las abejas, solicitadas en marzo y agosto de 2013 por RAP-AL Chile y apoyadas ( en su oportunidad) , entre otros por la Red Nacional Apícola RAN y FEDEMIEL, ANAMURI y OLCA. En Chile se hace cada vez más notorio el Síndrome del Despoblamiento de las Colmenas (CCD) que amenaza la continuidad de las tareas de polinización, claves para la producción de frutas, la sobrevida misma de las abejas y el sustento de más de diez mil pequeños y medianos apicultores.
La aplicación de SEVIN, un insecticida cuyo principio activo es carbaryl, del grupo clasificado por la OMS como 1a (altamente peligroso), no permitido en la Unión Europea  pero sí en Chile, es responsable de un nuevo caso de mortandad, esta vez de 30.000 abejas, que tuvo lugar en una fecha comprendida entre el 15 y el 20 de octubre. Se sabe que este insecticida producido por Bayer y vendido en Chile por ANASAC es mortal para las abejas.
La mortandad en videos
El nuevo  afectado es  el apicultor Claudio López, del sector del cerro de Buena Paz, comuna de Molina, región del Maule, aunque muchos otros casos no se hacen públicos. El es polinizador en huertos frutales. Su vecino –no identificado por el denunciante salvo por su apellido, Larraín – dueño de huertos de manzanas de exportación, hizo un raleo de sus árboles con SEVIN siete días después del inicio de la floración, justo a la hora del calor  cuando las abejas salen a pecorear. Poco después se produjo la mortandad de todas las abejas que habían salido  de la colmena a buscar sustento. El apicultor no recibió ningún aviso previo sobre la aplicación. El inspector del SAG de Curicó que visitó el lugar ante la denuncia, sostuvo que se trataba de un insecticida cuyo uso es legal, y no tomó muestras de las abejas muertas. Los hechos están registrados en  un video subido por el apicultor afectado. Pocos días después, otro apicultor, identificado como JHPmiel subió a internet “Polinización en Chile. Muerte de abejas de 17 minutos ilustrando en vivo  los efectos de las aplicaciones con fungicidas en huertos de arándanos y manzanos, mostrando abejas muertas o intoxicadas y señalando que no existen buenas prácticas agrícolas en el manejo de huertos de la región de OHiggins pese a los compromisos asumidos por los productores y exportadores de frutas. JHPmiel afirma en su video que los apicultores dejarán de polinizar si no cesan estas malas prácticas de manejo de los huertos frutícolas.
Sevin es un insecticida, de amplio espectro de acción, con residuos persistentes, que actúa por contacto e ingestión. Es  un veneno agudo para las abejas, y destruye las colonias de las mismas que se alimentan en zonas donde este plaguicida haya sido aplicado. Explica el apicultor López: “Cuando el Sevin  mata a las abejas recolectoras…es como si en una casa los niños se quedaran sin papá y mamá, que son los proveedores, sin ellos los pequeños se morirían de hambre. Las abejas de día salen a buscar el alimento. Si no llegan con él a la colmena, no hay forma de alimentar las crías. Es el ciclo que se cumple.”
Instrucciones de uso
Según las instrucciones de uso, Sevin XLR Plus 480 SC es utilizado para el control de plagas en diversos cultivos y como raleador químico en manzanos. El período de carencia (persistencia del efecto tóxico en este caso en la flor) señalado en la etiqueta es de 70 días, y el de reingreso de personas,  es de 12 horas tras la aplicación. La etiqueta no establece tiempo de reingreso para animales porque su uso es en huertos, sin embargo nada dice respecto de las abejas. En rigor, SAG legalmente debe responder sólo de la sanidad de  animales y plantas, pero como señala la Red Nacional Apícola, los insectos están en tierra de nadie, no son objeto de la atención de esta ni ninguna otra  entidad.
Mortandades similares o más graves  se produjeron el año pasado afectando a otros pequeños apicultores. El apicultor López explica: “Es así como quiebran los apicultores porque no todos pueden alimentar a las crías cuando se quedan sin suministro de polen por la mortandad de las abejas pecoreadoras”. Hasta el año 2013, la versión oficial de SAG era que en Chile no había incidentes que mostraran que en el país también se vivía el síndrome del despoblamiento global de las abejas.
Prontuario del carbaryl
Este insecticida es un compuesto químico perteneciente a la familia de los carbamatos. La marca Sevin es de Bayer (que también produce los neonicotinoides)  pero originalmente carbaryl fue registrado por Union Carbide, la industria responsable de uno de los mayores desastres químicos en Bhopal, India, con miles de muertos. El carbaryl es un inhibidor de la colinesterasa, tóxico para los humanos y las abejas, disruptor de la función hormonal y del sistema inmune. Los ingredientes inertes del carbaryl pueden causar daño genético.
Ha sido clasificado como un potencial carcinógeno para los seres humanos por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos,  (EPA.) Además de matar abejas y varios insectos beneficiosos, es tóxico para diversas especies de crustáceos.
Desidia de autoridades
Resulta extremadamente curioso que en las normas sobre profesionalización de la polinización que estudia actualmente el INIA y la Universidad Católica junto al Instituto de Normalización (con fondos de INNOVA CORFO),  no se incluya como tema relevante la prohibición del uso de plaguicidas altamente peligrosos en los cultivos frutales. Estas normas estarían siendo discutidas con FedeFruta y el Centro Nacional Apícola, junto a  otras organizaciones de apicultores, fruticultores, Estado, científicos, y consumidores, aunque RAP-Chile no ha sido considerado en esas consultas. El Acuerdo de Producción Limpia APL  del que formaron parte Fedefruta y el Centro Nacional Apícola se discutió en 2012. En la oportunidad, Eduardo Aylwin,   representante de ACHIPIA, la Agencia Chilena de Inocuidad Alimentaria, se opuso a que se incorporara el tema de los plaguicidas tóxicos para las abejas y señaló que  los neonicotinoides contaban con amplios registros en la Unión Europea, lo cual a esas alturas ya no era así pues se había anunciado la prohibición y varios países ya no tenían registrado el imidacloprid. Este profesional sigue a cargo del tema plaguicidas en ACHIPIA. En las discusiones actuales,  se destacan hasta ahora otros factores de menor importancia, pero al igual que SAG, estas instituciones público-privadas  continúan omitiendo el dramático costo de la polinización: sucesivas muertes de las colmenas. Fancy Rojas, directora de CEAPIMAYOR (citada en un reportaje de Red Agrícola) señala como valor referencial internacional el siguiente factor de polinización para pomáceas: de cada 10 manzanas, 8 prosperan debido a la intervención de un insecto.
Por estas razones, RAP-Chile sostiene que si existe interés real por contar con una buena producción frutal, es insensato basar este negocio en la destrucción de las abejas y considerar aquello sólo como una externalidad equivalente  al  costo de remplazo de colmenas y de una  eventual alza en el precio de la polinización a pagar a los apicultores.
Tal como se señaló en la sesión especial que tuvo lugar en julio de 2014 en la Cámara de Diputados, se observa en general una descoordinación del Estado con respecto lo que está ocurriendo con las abejas, sin que exista una autoridad responsable de enfrentar el CCD en Chile. No hay voluntad política del gobierno de la presidenta Bachelet para encarar este problema, que se arrastra desde su primer mandato.  Patricia Estay, entomóloga del INIA declaró en la Cámara que entre las causas del CCD en Chile están la afectación por insecticidas, fungicidas y herbicidas. Sostuvo entonces: “Las abejas se utilizan fundamentalmente en la zona central para dar servicio de polinización y lo que ocurre es que en el campo se están aplicando insecticidas y fungicidas, y estos, especialmente los del tipo neurotóxico, están afectando la capacidad de orientación de las abejas, por lo que tienen dificultades para reconocer sus colmenas y sus reinas y ello produce éxodo de las poblaciones y muerte”, detalló, recordando que por ello se han prohibido ciertos insecticidas en Europa.
Nuevos estudios concluyentes
A los estudios ya conocidos desarrollados en Inglaterra y con los cuales se fundamentó la prohibición de la Unión Europea dictada en julio de 2013 del uso de los neonicotinoides, hay que sumar ahora las conclusiones de una investigación  reciente realizada en Harvard que confirma la relación entre muerte de colmenas y uso de este tipo de insecticidas. El estudio (Sub-lethal exposure to neonicotinoids impaired honey bees
winterization before proceeding to colony collapse disorder) de Chensheng Lu, Kenneth M. Warchol y Richard A. Callahan del Departamento de Salud Ambiental  de la Escuela de Salud Pública de Harvard,   del Centro Landmark de Boston, Estados Unidos y la Asociación de Apicultores de Worcester,  publicado en el Bulletin of  Insectology,  cita al imidacloprid y la clotianidina como muy probablemente “responsables de desencadenar el CCD en las colmenas”, según explica el investigador Chenseng Lu.
RAP-Chile ha entregado a SAG toda la información técnica relativa a las medidas adoptadas en 2013 en la Unión Europea, a la que ahora agregamos el nuevo estudio de Harvard, esperando que  el gobierno de Michelle Bachelet  proceda a adoptar finalmente medidas de prohibición de los plaguicidas peligrosos para las abejas, impidiendo que la mortandad de las polinizadoras  se masifique en todas las zonas frutícolas de Chile.
Otros episodios
En otras oportunidades hemos informado sobre mortandad de abejas en Quillón y Liucura (región del Biobio) y en Loncoche (Araucanía), relacionado con fumigaciones en plantaciones forestales y huertos. Otra causa mencionada son los cultivos transgénicos y alimentos  derivados.  En alimentos como la fructuosa y las pastillas vitaminizadoras, suministrados a las abejas y recomendadas oficialmente,  hay  maíz transgénico Bt que envenena a las abejas. En la zona del BioBio, además, hay cultivos de maíz transgénico insecticida, y raps transgénico.
 En la reunión con los funcionarios públicos del sector agrícola, los apicultores del Biobio ya habían manifestado  su preocupación por el uso de neonicotinoides en las uvas para atacar el trips de California y el chanchito blanco, y por el uso de carbaryl en cerezos.
En la mortandad de abejas que tuvo lugar en Loncoche, la denuncia la realizó Apinovena, asociándola a fumigaciones  de frutales “con fungicidas autorizados” en un predio vecino.
Nuestras demandas cuentan con el respaldo de 43 organizaciones campesinas y socio-ambientales, apicultores, consumidores y profesionales del agro y la salud  de las regiones comprendidas entre  Arica yAysén que analizaron este problema en un taller realizado por RAP-Chile en agosto pasado, sobre Agroecología, Comunidades y Políticas Públicas.
Contactos:
M. Elena Rozas celular 09 885 8227
Lucía Sepúlveda fono 22-6997375




jueves, noviembre 06, 2014

Segunda edición de “Miguel Enríquez, Un nombre en las estrellas”: de innombrable a superventas





Mario Amorós presentará su último trabajo el 9 de noviembre en la Feria del Libro


“Miguel fue un joven que asumió profundamente el compromiso revolucionario en un tiempo histórico marcado a fuego por la Revolución Cubana, la guerra de Vietnam, el combate y la muerte del Che y el fracaso del reformismo democratacristiano en Chile. Su determinante ruptura con el Partido Socialista a comienzos de 1964 obedeció al rechazo a una práctica política caracterizada por una retórica cargada de radicalismo estéril. Miguel, con 20 años, quiso ser consecuente y junto con un grupo de compañeros (Bautista van Schouwen, su hermano Edgardo, Andrés Pascal Allende y otros) asumió una opción que les llevó a participar en la fundación del MIR en agosto de 1965 y en la construcción y desarrollo de este movimiento revolucionario”. Mario Amorós está en camino a Chile desde Madrid para lanzar la segunda edición de su último libro, Miguel Enríquez. Un nombre en las estrellas. Biografía de un revolucionario (Ediciones B), en la Feria del Libro de Santiago el próximo domingo 9 de noviembre desde las 18 horas. Dedicada, entre otros, a quienes “en el Chile de hoy proyectan sus ideales”, la biografía de Miguel Enríquez escrita por Mario Amorós ya va en la segunda edición chilena, lleva cinco semanas entre los libros más vendidos en el país, y está circulando en Bolivia y Venezuela, donde los presidentes Evo Morales (autor del prólogo) y Nicolás Maduro la han leído y elogiado. Su autor, historiador y periodista español, condensó en 334 páginas una vida que –subraya- pertenece a la memoria y el corazón del pueblo rebelde, pero que no es fácil nombrar en el Chile de hoy.
Once páginas ocupan la lista de documentos citados de y sobre el MIR, además de obras y tesis sobre Chile publicadas tanto aquí como en el extranjero. El título del libro está tomado del bello poema dedicado a Miguel por Gonzalo Rojas, “Cifrado en Octubre”. Los 18 testimonios, de militantes y dirigentes del MIR pero también de familiares y amigos del segundo secretario general del MIR, fluyen a lo largo de diez capítulos que se inician con el relato de “Una infancia maravillosa” en Concepción y concluyen en “Santa Fe 725”, y se detienen  “En el centro de la historia” (ya elegido secretario general) o  avanzan por “Un período prerrevolucionario” y desarrollan la idea del “Poder Popular”, entre otros reveladores apartados.
Las estrellas y la U de Chile
Sólo una sincronía extrema pudo hacer posible lo impensable un tiempo atrás: que a cuarenta años de la muerte en combate de Miguel el lanzamiento de este libro tuviera lugar el 2 de octubre en el Salón de Honor de la Universidad de Chile, presentado por su nuevo rector, el doctor Ennio Vivaldi, penquista que fuera alumno del Liceo Enrique Molina Garmendia al mismo tiempo que Miguel. Era junguiana la conjunción Marco Enríquez-Ominami, ex candidato presidencial, con la vicerrectora de comunicaciones de la U, Faride Zerán, que habló del concepto de “verdad desnuda” escamoteada por años en la universidad; allí estaban también Andrés Pascal, dirigente histórico del MIR, y Gabriel Boric, diputado independiente de la bancada estudiantil quien llamó a los presentes –la inmensa mayoría, emocionados sobrevivientes de la lucha antidictatorial- a no considerarse retirados de la lucha.
Conversamos con Mario Amorós después del lanzamiento y retomamos luego contacto virtual para saber cómo fue recibido el libro –y su autor- en Venezuela y también la obra en Bolivia.
En Santiago, el 6 de octubre Amorós comentaba en el GAM, el complejo construido en 1971-1972 por la clase obrera chilena en misión especial encomendada por el Presidente Salvador Allende: “Me hubiera gustado, me hubiera parecido justo, que la Presidenta Bachelet hubiera incluido a Miguel en el homenaje que ayer, 5 de octubre, rindió a los campesinos asesinados en Lonquén en octubre de 1973. En ese lugar hubo crímenes espeluznantes y también se conoció allí, en los hornos de Lonquén, la primera evidencia del trágico destino de las personas detenidas-desaparecidas. Ayer era un día para recordar a los modestos campesinos de Lonquén, pero también a Miguel”.
“Porque Miguel representa la voluntad de resistencia de tantos compañeros anónimos que lucharon contra la dictadura criminal, como  la simbolizan igualmente Víctor Díaz, o Exequiel Ponce. Sé que, tal como la imagen de Salvador Allende -calumniada durante tantos años y hoy mucho más reconocida-, la imagen de Miguel irá creciendo y espero que este libro sea también un aporte a ello en esta batalla de la memoria. Creo que con el tiempo se impondrá en Chile el reconocimiento a la valentía y la consecuencia de un joven dirigente revolucionario que murió con las armas en la mano haciendo frente a la DINA”.
- ¿Cómo surgió esta biografía de Miguel Enríquez?
- El proyecto del libro nació de una reunión con Marco Enríquez-Ominami, a quien conocí personalmente hace un año, pero hace varios años que venía pensando en escribir sobre él. Me interesaba (y me sigue interesando) ver los documentos de Miguel y del MIR que permanecen guardados en Cuba. Envié una petición en ese sentido a un compañero que es asesor de Raúl Castro, pero no recibí respuesta. Luego vino la reunión con Marco y él me ayudó a llevar adelante esta biografía contactándome con familiares y compañeros.
Miguel es una de las grandes personalidades de la izquierda en el momento histórico más importante de Chile en el siglo XX. Pero sobre Miguel y el MIR arrojaron una leyenda negra que creo injusta, pero que sirve evidentemente para legitimar el golpe de Estado y la dictadura militar. Por eso, descalifican al MIR como una organización “militarista”, “extremista”, “subversiva” o “terrorista”. Creo que era necesario escribir una biografía histórica sobre Miguel y ciertamente me llena de orgullo la buena acogida que ha tenido.
- ¿Es más difícil escribir de Chile desde el exterior?
- Bueno, uno de los inconvenientes es la lejanía geográfica, porque las fuentes directas están en Chile. Sin embargo desde hace veinte años he tenido acceso a muy buena información sobre Chile también en Europa y he formado un buen archivo sobre el MIR y la historia chilena de las últimas cuatro décadas con mis estancias de investigación acá. En Barcelona, tuve acceso ya en 1996 a la colección casi completa de las revistas Punto Final y Chile Hoy, así como a una increíble cantidad de documentación primaria. Y para escribir este libro consulté también el Correo de la Resistencia, la valiosa página ArchivoChile.com, la prensa de la época en la Biblioteca Nacional…
Mi conexión con Chile viene de hace veinte años, cuando como estudiante  dediqué mi tesis doctoral al sacerdote Antonio Llidó, valenciano (paisano mío), que fue mirista y es el único cura detenido desaparecido. En esa investigación tracé una historia del MIR en la zona de Quillota y di a conocer, por ejemplo, un documento de un grupo de compañeros de Valparaíso titulado “Acerca de la derrota en Chile”: se conocía la respuesta de Miguel, pero no el texto que la motivó y que me proporcionó hace años su autor principal, el historiador Jorge Magasich. Desde entonces he conocido y entrevistado a una buena cantidad de miristas. También escribí La Memoria Rebelde. Testimonios sobe el exterminio del MIR. De Pisagua a Malloco (Ediciones Escaparate, disponible en el diario digital rebelion.org) y el año pasado, Allende. La biografía, entre otros libros sobre Chile.
En cualquier caso, este es un oficio muchas veces duro, solitario, aunque siempre termina por prevalecer la pasión por este periodo de la Historia de Chile. Y, por cierto, tiene sus recompensas, porque para mí fue muy emocionante el lanzamiento del libro en el Salón de Honor de la Universidad de Chile, las valientes palabras del Rector Ennio Vivaldi, las intervenciones de Marco, de Andrés o de Faride, cuyos artículos en la revista Chile Hoy empecé a leer hace muchos años en una biblioteca de Barcelona…
- ¿Qué piensas sobre la polémica que se dio entre el MIR y la Unidad Popular y la polémica MIR-Partido Comunista?
- Aunque el MIR lo planteó como una disyuntiva entre “reforma o revolución” y el PC como una batalla ideológica contra la “ultraizquierda”, considero que era una discusión sobre las vías revolucionarias posibles en aquel momento histórico. Y creo que el proyecto que Allende encabezó era revolucionario porque realizó transformaciones profundas con una perspectiva socialista y que aquellos mil días fueron un proceso revolucionario. De ahí, por ejemplo, la respuesta de Washington y de la burguesía chilena.
Entre diciembre de 1970 y junio de 1971, hubo un periodo de sintonía entre la UP (incluido el PC) y el MIR. Entre junio y noviembre de 1971 aquel “entendimiento”, como lo describió Luis Corvalán en algunos momentos, se fue desvaneciendo y nunca más sería ya posible.
Con todo el respeto y desde mi modestia, por una parte creo que el Partido Comunista de Chile adoleció de una falta de apertura ideológica frente a hechos dramáticos como la Primavera de Praga, que supuso el fin definitivo del mito soviético (al menos en Europa occidental), y la aparición de una nueva izquierda revolucionaria, influida por la Revolución Cubana, el Mayo francés, la guerra de Vietnam… Al PC le faltó “cintura política” para buscar y preservar, como intentó Allende en varias ocasiones, un entendimiento con la nueva fuerza emergente en la izquierda chilena que era el MIR, cuyo discurso y cuya estrategia encontraron un eco creciente desde fines de 1972.
Y con el mismo respeto e idéntica modestia, puedo subrayar que al MIR le faltó capacidad política para entender la magnitud del proceso de transformaciones que desarrollaba la UP y el poder de los enemigos que estaban empeñados en destruirlo al precio que fuera. Si el MIR hubiera apostado por la cohesión en torno al programa de la UP, por cerrar filas para el cumplimiento de unos objetivos que eran de por sí extraordinarios (el cobre, el Área Social, la Reforma Agraria, una política internacional ejemplar), en lugar de priorizar una movilización en la base social que muchas veces desbordaba lo comprometido por el Gobierno, tal vez las fuerzas contrarrevolucionarias hubieran tenido un menor margen de actuación.
Evidentemente, todo esto es muy fácil decirlo hoy… Un momento histórico de aquella efervescencia, una revolución como aquella (como otras en la Historia), despierta anhelos de justicia y cambio social postergados durante siglos, aplastados tantas veces por las clases dominantes, subjetividades desde abajo tan comprensibles y que la Historia o la Literatura recrean en algunos casos de manera maravillosa…
- ¿Qué es lo nuevo que descubrió al abocarse a esta biografía de Miguel?
- Por ejemplo, hasta ahora no había percibido la cercanía que existió entre el MIR y la Unidad Popular entre diciembre de 1970 y junio de 1971 y tanto Miguel como Luis Corvalán, además de Allende, la defendieron en aquel periodo, tras la muerte de Arnoldo Ríos en Concepción. El MIR enfrentó este hecho con madurez y Allende intervino desde el primer momento para que la tragedia no tuviera consecuencias políticas ni en la izquierda, ni en su Gobierno, que había asumido cuatro semanas atrás.
- ¿Qué hay y qué falta en esta biografía de Miguel?
- Desde luego están los discursos, las entrevistas que dio a la prensa (como una excepcional publicada por el diario Clarín en diciembre de 1970, nunca antes citada) y los testimonios de Carmen Castillo y Manuela Gumucio, de su hermana Inés, que desde México me ayudó muchísimo, de su hijo Marco, de sus amigos de la infancia (como el abogado Eduardo Trucco), de sus compañeros en el MIR (Andrés Pascal Allende, el doctor Alejandro Romero)… Su vida familiar, a partir de las memorias de don Edgardo y los recuerdos de Inés Enríquez, está relatada al detalle, al igual que sus años de estudiante en el colegio británico donde cursó la enseñanza primaria, el liceo y la Universidad de Concepción, con documentación inédita.
Por supuesto, examino toda su trayectoria política, desde su incorporación a la Juventud Socialista en 1962, la ruptura con el PS en 1964, su participación en la fundación del MIR en agosto de 1965, su elección como secretario general en el III Congreso en diciembre de 1967 y todo lo que vino después… Particularmente interesante es seguir la evolución del Gobierno de la UP a partir de la visión de Miguel, sobre todo en 1973, cuando el MIR llamó a hacer frente a la ofensiva contrarrevolucionaria.
Respecto a su largo año en la clandestinidad, entrevisté a varios compañeros de ese tiempo de exploración del qué hacer y de las alianzas y también de lucha por la sobrevida de la organización, de su esfuerzo por tratar de tejer el Movimiento de Resistencia Popular.
No obstante, esta no es una historia del MIR, por ejemplo el libro no profundiza en su política militar.
- ¿Cómo se ve a Miguel Enríquez en Europa?
- La muerte en combate de Miguel el 5 de octubre de 1974 tuvo un gran impacto en América Latina y en Europa occidental. Más o menos desde 1972 las fuerzas de la nueva izquierda revolucionaria habían difundido profusamente los planteamientos del MIR en sus publicaciones, libros… El análisis de la dirección del MIR sobre la Derrota del 11 de septiembre de 1973 tuvo un amplio eco en el mundo. Realmente es impactante leer sobre la gran cantidad de actos, marchas, protestas… que desencadenó fuera de Chile la muerte de Miguel. Para una parte de la izquierda mundial, se convirtió en un icono al lado del Presidente Allende como ejemplo de la Resistencia en Chile.
- ¿Cuál es a su entender el legado de Miguel Enríquez en Chile actual?
- Es un legado importante, sobre todo porque hay una parte de la juventud chilena que se identifica con Miguel y el mirismo. Ahora en octubre hemos visto el bello cartel que una muchacha sostiene en una marcha juvenil y que rescata aquellas palabras de Miguel en el Caupolicán el 12 de julio de 1973 (y no el 17, como tantas veces se dice): “¡Adelante con todas las fuerzas de la Historia!”). Pienso que en el Chile de hoy hace falta una alternativa amplia y unitaria al modelo neoliberal y la memoria de Miguel y del MIR debieran servir para construir esta alternativa.
Uruguay, Brasil, Venezuela, Brasil, Bolivia o Ecuador, con distintos matices y velocidades, tienen gobiernos que se han liberado de la sumisión a Washington, que crean integración regional y que logran que sus pueblos tengan hoy una vida y un horizonte mejor. Chile, sin embargo, es la excepción. El Gobierno de Michelle Bachelet apunta en esa dirección, pero tiene contradicciones internas evidentes y además, como era previsible, está encontrando una oposición frontal de la derecha política, económica y mediática.