domingo, julio 19, 2015

Los 14 casos de Operación Colombo sin avances judiciales y los 25 que sólo cuentan con procesamientos


La impunidad permanece en 90 casos de la Operación Colombo


La Corte Suprema: prescripción total y media en el caso de los 119 desaparecidos x Operación Colombo


La Operación Colombo en las turbias aguas de la impunidad




El 24 de julio se cumplen 40 años de la publicación de la “Lista de los 119”  en diversos medios nacionales. La impunidad es la regla, salvo para 19 casos en que la sentencia de la Corte Suprema contempla prisión efectiva para los criminales (ver cuadro 1). La justicia chilena sólo comenzó a actuar después de la detención de Pinochet en Londres, el 2001, iniciándose  la investigación del montaje que la DINA, el servicio secreto de Pinochet, denominó “Operación Colombo”. En 2009, sin embargo, la Corte Suprema absolvió a todos los criminales por la desaparición de la estudiante de servicio social y miembro del MIR,  Jacqueline Binfa, revocando la sentencia del ministro de fuero Alejandro Solís y aplicando la total prescripción de los delitos.   
"Exterminados como ratas", tituló La Segunda el 24 de julio de 1975 refiriéndose a estas desapariciones. Eran 19 mujeres (una de ellas, Jacqueline Drouilly, embarazada) y 100 hombres, todos luchadores antidictatoriales, la inmensa mayoría menores de 30 años. Sin excepción, amaban la vida y la libertad. De sus 97 hijos, trece fueron póstumos, y dos nacieron en cautiverio. Entre los secuestrados del 8/7/74 al 20/1/75 había parejas, hermanos, amigos y compañeros de militancia; estudiantes, obreros, profesionales, periodistas, actores, sastres y pobladores. Varios eran de Ñuñoa, otros de Villa Francia,  la José María Caro, La Legua, La Bandera, o Peñalolén. Algunos eran  originarios de Antofagasta, o La Serena, Talca, Concepción, Temuco, Chillán, Valdivia, Los Angeles y Longaví. La mayoría militaba en el MIR pero también había comunistas,  socialistas, del MAPU o sin militancia. Los sobrevivientes los vieron  por última vez en centros de tortura ubicados en Londres 38, Villa Grimaldi, la “Venda Sexy” o  Cuatro Alamos.
Los medios chilenos en dictadura  habían encubierto los crímenes "informando" en grandes titulares que ellos habían muerto en el exterior producto de rencillas internas. Reprodujeron notas de  Lea y O Dia, revistas  creadas para ese fin en Argentina y Brasil. El montaje fue en parte obra de Álvaro Puga, director de Asuntos Civiles de la dictadura y jefe de Operaciones Sicológicas de la DINA, quien firmaba como “Alexis”. Así lo establece el fallo  emitido en 2006 por el Tribunal de Etica del Colegio de Periodistas, al que recurrió el Colectivo 119. Puga no era periodista y no ha figurado en ningún procesamiento. Los diarios de la cadena El Mercurio fueron parte crucial de la maniobra, por lo cual Agustín Edwards fue interrogado en 2013 por el ministro Mario Carroza a raíz de  la querella interpuesta por  miembros del Colectivo 119 ese año contra Edwards y los responsables civiles del montaje. En 2015 Agustín Edwards fue finalmente expulsado del Colegio de Periodistas. La sanción emitida por el citado Tribunal de Etica, se basa, entre otros cargos, en los atentados a la libertad de expresión promovidos por El Mercurio a partir del golpe de Estado de 1973.


Prisión efectiva con pensiones para 10
Es alarmante comprobar que pese al discurso oficial, a nivel nacional y en este episodio represivo, la impunidad se confirma como la tendencia dominante. La interminable espera de justicia continúa para 90 de las desapariciones. Sólo 10 criminales cumplen sentencia efectiva en los 29 casos de Operación Colombo fallados por la Corte Suprema: Manuel Contreras (ex director de la DINA) y Marcelo Moren Brito (ex jefe de Villa Grimaldi, con 17 condenas cada uno); Miguel Krassnoff (cabeza de la brigada Halcón, por 12 casos); Manuel Carevic (agrupación Purén, 3); Pedro  Espinoza (ex jefe DINA, 4 casos); Francisco Ferrer (ex jefe DINE, 3 casos); Gerardo Godoy (ex jefe Brigada Tucán, 3); Raúl Iturriaga (ex jefe sección exterior DINA, 3); Orlando Manzo, ex jefe de Cuatro Alamos (2); y Basclay Zapata integrante de Halcón, por 11 casos. Los diez continúan recibiendo millonarias pensiones y mantienen su grado militar, cuestión que los sitúa en niveles de vida superiores a la gran mayoría de los chilenos.
Concierto contra la impunidad
Para conmemorar el aniversario, el Colectivo 119 junto a decenas de organizaciones  sociales y populares convocan este viernes 24 al Concierto “Por Justicia Contra la Impunidad”, en el Centro Cultural Chimkowe de Peñalolén, desde las 17 horas. Se respira impunidad en estas causas pero también a nivel país, sostienen los organizadores del Colectivo Familiares y Amigos de los 119. Los ex presos políticos que con sus testimonios contribuyeron de forma generosa y decisiva al avance de los juicios, son una vez más ninguneados por el Estado chileno, sordo a sus demandas de justicia y reparación expresadas en una prolongada huelga de hambre.

Es turbulento el marco de los 40 años de la publicación de la Lista de los 119. La Corte de Apelaciones ha puesto en libertad al autor material de un crimen del  caso Degollados, Alejandro Sáez, que había sido condenado a cadena perpetua. El fallo, considerado aberrante por familiares de los caídos y las organizaciones de derechos humanos, podría repetirse. Hasta ahora nuevas sentencias a firme han impedido que Contreras, que postuló en 2011 a la salida dominical, y Miguel Krassnoff que solicitó a la Corte la libertad condicional, estén libres. Por otra parte, los criminales Daniel Cancino, Ricardo Lawrence, y Rubén Fiedler están prófugos eludiendo el cumplimiento de sus sentencias.

El persistente trabajo de rescate de la memoria y de acompañamiento a los procesos llevado a cabo por el Colectivo 119 Familiares y Amigos impide, sin embargo, que a  la impunidad se sume el olvido. Diversas iniciativas artísticas y académicas florecen a contrapelo de la injusticia: en la Universidad de Chile, se abrió recién un concurso de ensayos sobre “Juicio Público a los Medios de Comunicación a 40 años de la Operación Colombo”; se estrenó en 2013 un documental (“119 esperanzas”, de Luis Parra F). En Sao Paulo y Montevideo se ha exhibido la muestra fotográfica de Cristián Kirby “119”, sin acogida en Chile como proyecto; hay un libro reportajes (“119 de nosotros”), varias tesis de grado, y el Museo de la Memoria expondrá el proyecto “Hilos de Ausencia” durante 119 días, a partir del sábado 26 de julio.

Impunidad “biológica”
The Clinic entrevistó en marzo de 2014,  al ya retirado ministro Alejandro Solís, que durante su desempeño emitió 44 fallos en causas de derechos humanos, e incorporó en ellos principios del derecho internacional en derechos humanos. Expresó Solís: “Falta voluntad de apurar este tipo de causas. Que sea genérico o individual, no lo sé. Si pasa el tiempo ¿en qué se traduce esto?  Se van muriendo los familiares de las víctimas y se van muriendo los testigos y los inculpados, por razones de salud no pueden ir a la cárcel. Entonces se produce una impunidad biológica.”

Además de los 29 fallos dictados por la Suprema por casos de la Operación Colombo, hay 6 sentencias ya confirmadas por la Corte de Apelaciones que deben seguir su camino hacia la Corte Suprema, y 30 fallos de primera instancia (ver 2 cuadros anexos). Pero entre julio de 2012 y junio de 2013, las Cortes de Apelaciones fallaron solamente siete sentencias de primera instancia. Estas demoras son habituales.

Entre las argucias usadas por las defensas, está  solicitar la actualización de exámenes de facultades mentales por el Servicio Médico Legal. Es obligatorio hacerlo para condenas superiores a 15 años y un día, o cuando el condenado tenga más de 70 años. Imposible olvidar que el principal responsable de las acciones de la DINA, Augusto Pinochet Ugarte, jamás pagó por ninguno de sus crímenes, aunque fue procesado y prontuariado por estas causas. 

Según cifras totales del poder judicial (a marzo 2014),   en las 1045 causas abiertas por violaciones a los derechos humanos en dictadura, se han dictado  247 sentencias, de las cuales 217 son condenatorias y 30, absolutorias.

El truco de la media prescripción
En 10 fallos sobre casos de la Operación Colombo, a partir de julio de 2007, la Corte Suprema hizo simulacros de justicia que permiten a todos o algunos de los condenados la libertad, gracias a la figura de la “media prescripción”, que el Ministro Hugo Dolmetsch y otros aplican sistemáticamente rebajando las sentencias para posibilitar la libertad de los criminales (ver Cuadro 2). Estas prácticas revelan que la doctrina internacional de derechos humanos está lejos de ser asimilada y comprendida por la mayoría de la judicatura chilena, con honrosas excepciones. El ministro Carlos Cerda ha atajado esta figura en fallos recientes.

La abogada y aspirante a doctora en derecho Karinna Fernández analiza este tema en su artículo  “La jurisprudencia de la Corte Suprema Chilena frente a las graves violaciones a los derechos humanos” (Revista del Magister y Doctorado en Derecho), recordando que la Corte Interamericana de Justicia es claramente contraria a la aplicación de la media prescripción. En delitos de lesa humanidad, las sentencias deben cumplir con parámetros de “proporcionalidad y pertinencia” que justamente no se dan en estos casos, claramente contrarios al derecho internacional.

Están libres los criminales responsables de los secuestros  del ex estudiante de Historia en el Pedagógico, Félix de la Jara Goyeneche; el estudiante de ingeniería en minas Julio Flores; el carpintero socialista Ofelio de la Cruz Lazo; el  interventor de la industria de aceros Franklin, Sergio Montecinos; el estudiante de ingeniería y dirigente del MIR Osvaldo Radrigán; el estudiante de sociología Jaime Robotham, el electrónico Marcelo Salinas, el decorador Fernando Silva Camus, y su hijo, Claudio Silva, estudiante de Pedagogía.

Sentencias a más de 10 años
Sólo en 14 de las 29 sentencias analizadas, los perpetradores de  estos delitos de lesa humanidad recibieron penas mayores a los 10 años de prisión por la Operación Colombo, considerada hoy como la marcha blanca de la Operación Cóndor  que desarrolló posteriormente la DINA actuando coordinadamente con los servicios de inteligencia del Cono Sur y otros. La Corte Suprema dictó en 2004 la primera sentencia por estos crímenes, confirmando el fallo original del ministro Alejandro Solís por el secuestro de Miguel Angel Sandoval, mirista, ex miembro del GAP en su primera fase (escolta del presidente Allende). Así fue como  el 28 de enero de 2005 el criminal jefe de la DINA, Manuel Contreras fue llevado a la fuerza al Penal Cordillera donde comenzó a cumplir la primera de una larga serie de condenas. Fue un día de júbilo para Chile y el mundo.   

Otra sentencia de trascendencia internacional  fue la emitida a fines de 2014 por  el  secuestro y desaparición del estudiante de filosofía y dirigente del MIR, Alfonso Chanfreau, quien tenía nacionalidad francesa. La sentencia fue posterior al fallo dictado por la corte francesa en 2011 en un juicio notable por la investigación desarrollada. En Francia se condenó en rebeldía a Contreras y otros a cadena perpetua. En Chile la más alta condena en el juicio por el mismo crimen, fue de 10 años. Para tener una instancia de comparación más próxima, veremos el caso de Argentina. A agosto de 2011 en ese país el promedio de sentencias finales era de 35,25 años. El promedio de las sentencias dictadas en Argentina en toda instancia, en 2010 se sitúa entre los 20 y 25 años,  con varias condenas a cadena perpetua y una sola menor a 15 años, según cifras del Centro de Estudios Legales y Sociales www.cels.org.ar .

Méritos de Contreras y Krassnoff
Una muestra de amor por la impunidad se encuentra en la sentencia pronunciada por los ministros Jaime Rodríguez, Rubén Ballesteros, Hugo Dolmetsch, y Carlos Künsemüller  en el fallo por el secuestro de Jaime Robotham Bravo, emitida en 2011,  “condenando” a 5 años presidio menor (es decir en libertad) a Manuel Contreras, Marcelo Moren, Pedro Espinoza, Rolf Wenderoth, Fernando Lauriani, Miguel Krassnoff y Daniel Cancino por cumplir los requisitos (artículo 15 de la Ley 18.216  sobre Medidas Alternativas a las penas)“precisamente en mérito de los antecedentes personales consignados por sus defensas, tomando en consideración el largo tiempo transcurrido desde la consumación de los hechos punibles, como asimismo el mérito que emana de los antecedentes...se les concede la libertad vigilada....por un lapso similar al de la pena principal sufrida por cada uno de ellos.”

La escuela del ministro Solís
Para el Colectivo 119 es destacable  el trabajo del ministro Alejandro Solís que hasta su retiro investigó en forma intensiva los hechos denunciados, incorporando en los fallos por primera vez la doctrina internacional de derechos humanos, así como testimonios y contexto. Por esa senda caminan ahora los ministros Leopoldo Llanos y Hernán Crisosto que junto a los magistrados Carroza y Vásquez, llevan estas causas. Con respecto a la Operación Colombo, el ministro Crisosto ha dictado ya 13 sentencias en lo que va transcurrido de 2015 y firmó otro fallo en 2014. Por su parte, el ministro Llanos dictó 11 sentencias en 2014 y 2 en 2015, lo que totaliza 30 sentencias de primera instancia sumando las de otros ministros.

La espera sin fin

De los 90 casos restantes, hay 15 con Acusación formulada, y se espera el fallo correspondiente. En 25 casos ya se han dictado los procesamientos que preceden a una acusación (detalles en Cuadro 2). Pero en 13 casos aún no se adoptan decisiones a nivel judicial. Los procesos están en etapa de sumario, o bien han sido reactivados hace muy poco. Son los casos del obrero de la construcción Eduardo Alarcón Jara, del estudiante de Biología y ex alumno del Manuel de Salas, Luis Fuentes Riquelme; del ex estudiante valdiviano de ingeniería comercial y miembro del GAP Néstor Gallardo Agüero; del secundario del Liceo Ché Guevara de San Miguel,  Jorge Antonio Herrera Cofré; del joven militante del MIR de Lautaro,  Ramón Labrador Urrutia.

Tampoco hay novedades judiciales en el caso del militante del MAPU y ex redactor de “Chile Nuevo”, Sergio Lagos Hidalgo; del comerciante y militante comunista Juan Bautista Maturana Pérez; del ex dirigente sindical socialista Edgardo Morales Chaparro; ni  del futbolista de barrio y dirigente del MIR de Lo Valledor, Leopoldo Muñoz Andrade. La impunidad continúa en la desaparición de Ramón Núñez Espinoza,   el joven estudiante de la USACH de quien el entonces embajador Sergio Diez, recientemente fallecido, dijo en Naciones Unidas: “No tiene existencia legal”.

Cuarenta años después de la Operación Colombo, la justicia no ha llegado para el dirigente poblacional de La Bandera, Gary Olmos Guzmán,  ni para Jorge Ortiz Moraga, mirista, estudiante de medicina, y rugbista y para el estudiante de sociología  Carlos Salcedo Morales, desaparecido desde el campo de concentración  y tortura de Cuatro Alamos. Contradictoria conducta de los tribunales cuya Corte Suprema pidió perdón por su rol en dictadura,  sin que en su conjunto los tribunales actúen consecuentemente.

 














jueves, mayo 28, 2015

“Señor Seed Monsanto” ahora educa niños de Buin, comuna natal de Claudio Bravo

Pablo Rosales, el  gerente de la Planta de Granos de Monsanto en Paine/Viluco, invitó a la comunidad local a un acto el miércoles  27 de mayo,  en la Escuela básica “Humberto Moreno Ramírez” (ex Santa Victoria) de Viluco, en la comuna de Buin,  donde lanzó un video de Seguridad Vial dirigido  a los 370 alumnos de la escuela pública y sus familias.  Buin TV registró la actividad en el video "Señor Semilla" 
En la escuela, que lleva el nombre de un destacado futbolista de ColoColo nacido en Buin,  hubo dignos profesores que objetaron la actividad, pero su Director, Juan Carlos Ramírez,  se impuso e invitó a sus colegas directores  a sumarse a la iniciativa de relaciones públicas de Monsanto.
“Sandía Calada” por Bozán
Por su parte, el alcalde de Buin, Angel Bozán (PPD) subió sin rubor a su facebook el video “Señor Seed”, lanzado apenas tres días después de la Marcha Global contra Monsanto del 23 de mayo,  a la que en Santiago adhirieron miles de personas. El respaldo del alcalde de esta comuna fue una verdadera “sandía calada” para la maniobra de lavado de imagen de la transnacional con la peor reputación en América Latina y el mundo. Al final del video se concluye que “la preocupación por las personas es fundamental para Monsanto.” Bazán bajó el video 24 horas después de publicarlo, cuando empezó a ser denunciado en redes sociales.
En 2013 el alcalde RN Diego Vergara, de la comuna de Paine (provincia del Maipo),  firmó una “Alianza Estratégica” con Monsanto. Ahora lo secunda en esa tarea el alcalde Bozán. A través de esa alianza con Vergara,  Monsanto inició el plan de construcción de una imagen positiva  a nivel local, mientras sigue masificando el uso del  tóxico herbicida glifosato (nombre comercial Roundup ) que pone en riesgo suelos, aguas y comunidades cercanas a  los semilleros transgénicos en todo el país.
 Las instituciones no funcionaron
El video del “Señor Seed Monsanto”  es el resultado  del desamparo vivido por  la población de Viluco/Buin, hasta el 2 de octubre de 2014 cuando cortaron la ruta G46 que une la ruta 5 Sur con Isla de Maipo.  Chile Visión cubrió la movilización el 2 de octubre.
Durante tres días se manifestaron los buinenses.  El 30 de septiembre,  dos trabajadores habían muerto atropellados por un camión que llevaba maquinaria agrícola, elevando así a 22 las víctimas en un solo año en la ruta, rebautizada como “Carretera de la Muerte”.  Los vecinos recibieron entonces incluso el apoyo de su más ilustre buinense,  Claudio Bravo, el extraordinario arquero de la selección chilena. Finalmente el ministro de obras públicas se comprometió a  dotar la ruta de señalética, vermas y lomos de toro, entre otros,  para darle seguridad a la población frente al intenso tráfico existente.
Ya se instalaron los reductores de velocidad y este año no ha habido muertes. La seguridad vial es fundamentalmente una tarea que en Chile desarrolla el departamento de ese nombre dependiente de Obras Públicas, así como Carabineros de Chile. La evidente desidia de las autoridades abrió la brecha para que la transnacional apareciera resolviendo un problema que interesa a todos y neutralizando  cualquier protesta debido a la necesidad real de proteger a los niños y niñas, cuestión no abordada en 2014. Monsanto ya logró “meter la puntita” y se sabe que el próximo 2 de junio se reúne con el director del Liceo Enrique Bernstein de Paine para seguir adelante con su plan.
Es necesario estudiar  los presupuestos municipales para poder establecer cuántas iniciativas locales está financiando Monsanto en Chile, encubierto bajo el equívoco manto de la llamada “responsabilidad social empresarial” y amparado en necesidades no resueltas por las autoridades. Monsanto, asediado globalmente,  teme el contagioso ejemplo de comunidades informadas como la del barrio Malvinas Argentinas de Córdoba, y las Madres de Pueblos Fumigados, organizaciones argentinas que están hartas del veneno con el que han sido rociadas por Monsanto.
Monsanto y su cría: el Roundup
La transnacional se ha  jactado últimamente en CNN y en su propia web de ser la principal exportadora de semillas transgénicas de Chile, cuestión que SAG (a cargo del tema transgénicos) evita confirmar actualmente en el sitio web. En sus diez hectáreas de instalaciones, la planta de Paine recibe el maíz transgénico proveniente de aproximadamente 300 predios arrendados por Monsanto (con diferentes nombres, como ANASAC y otros)  a productores ubicados desde la Región Metropolitana a la Región del BioBio. Allí  se recibe, selecciona y  seca el maíz transgénico, para ser finalmente exportado a Estados Unidos y Canadá. También se exporta, en menor cantidad,  maíz convencional (híbrido) a países europeos.
En Chile,  en la temporada 2012/2013 se cultivaron un total de 27.776 hectáreas de cultivos transgénicos resistentes al glifosato, un 83% de las cuales corresponden a semilla de maíz transgénico. Según cifras del boletín de insumos de ODEPA, en los años 2014 y 2013 la importación de herbicidas fue de  8.868 toneladas y  9.620 respectivamente.
En todos los casos, se trata de variedades de maíz resistente al herbicida glifosato (nombre comercial Roundup), recientemente declarado como probable carcinógeno por la Agencia IARC  de Investigación del Cáncer, dependiente de la OMS.
El “acampe” que detuvo a Monsanto
La reacción contra Monsanto en Argentina se produjo en los últimos años cuando las comunidades vecinas a cultivos de soya transgénica comenzaron a notar un sospechoso aumento de muertes por cáncer y de casos de nacimientos con malformaciones congénitas. Fue así como se organizaron las madres del barrio Ituizangó  Córdoba, de donde es originaria la lideresa  Sofía Gatica. Ella encabeza el llamado “acampe por la Vida”, una ocupación autogestionada del predio elegido por Monsanto en el barrio Malvinas Argentinas, a 15 km de la ciudad de Córdoba. El acampe ha impedido que se construya  allí una planta de tratamiento de semilla. Una hija y una sobrina de Sofía Gatica murieron de cáncer, y ella se ha consagrado a la lucha en defensa de la vida de los niños y niñas de las comunidades afectadas por la acción criminal de esta industria biotecnológica en Argentina
En 2009 el doctor Andrés Carrasco, destacado investigador  de la Universidad de Buenos Aires, ya fallecido,  entregó a este grupo de madres, los resultados de su estudio sobre el glifosato, incluso antes que se publicara la investigación en una revista científica, por la gravedad de los hallazgos. Estos mostraban en experimentos con embriones de anfibios, las malformaciones que producía el uso de glifosato, en concentraciones menores a las usadas en la agricultura. La organización Médicos de Pueblos Fumigados comenzó desde entonces a documentar los problemas detectados en las zonas afectadas por el uso de glifosato en cultivos transgénicos tolerantes al Roundup. En 2014, investigadores de la Universidad de Córdoba documentaron en terreno en la localidad cordobesa de Monte Maíz el aumento de muertes por cáncer, concluyendo que ello estaba asociado a monocultivos locales en los que se usa el herbicida glifosato y otros agrotóxicos peligrosos. La población presenta cinco veces más casos de cáncer que la media registrada por la Organización Mundial de la Salud.