martes, octubre 28, 2014

Decimos con Elena Poniatowska: ¡Regrésenlos!

Asamblea nacional de Morena en el Zócalo del DF Foto La Jornada
Hoy, domingo 26 de octubre, a un mes de la ausencia de los 43 muchachos desaparecidos de la Normal Rural de Ayotzinapa por la Policía Municipal de Iguala, Guerrero reclamamos aquí en el centro del país, en la capital de México, la presencia de los muchachos y pedimos a cielo abierto y en voz alta: “Regrésenlos”.
La Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero es muy pobre pero es el único lugar donde los que nada tienen pueden recibir una educación superior gratuita. Es la única opción de los campesinos que han escogido ser maestros rurales. Las habitaciones de los estudiantes de la Normal evidencian la miseria, el abandono de los muchachos. Su comida también. Cuando a uno de ellos le sirvieron leche exclamó que era la primera vez que la veía y sonrió al decir que le gustaba. Así como la leche, son muchos los alimentos que los chavos desconocen. Sus camisetas, sus mochilas, sus suetercitos recargados en los muros de su cuarto vacío, sus utensilios de plástico, todos son prendas de pobre.
Ya es hora de que en México hablen los pobres, ya es hora de que los ciudadanos se manifiesten por encima de los partidos. Ya es hora de que seamos consultados. Ser consultado es un derecho político que demandamos desde hace mucho tiempo los habitantes de los 32 estados de la república. Somos miles los mexicanos que no nos sentimos representados, miles los mexicanos que queremos una democracia participativa, miles de mexicanos que levantamos la voz y pedimos ser tomados en cuenta en los asuntos públicos, sobre todo en los de trascendencia nacional como es nuestro futuro energético.
Los grandes temas nos conciernen pero conciernen sobre todo a los jóvenes porque además de ser el futuro tienen que mantenerse vivos. Sin ellos simplemente no hay país. Así como se dice “Sin maíz no hay país”, sin los jóvenes no hay nada.
El pasado miércoles 23 de octubre en una marcha que NO convocó un solo partido, los ciudadanos se organizaron solos e inauguraron una protesta ejemplar, absolutamente fuera de serie. La marcha resultó cinco veces mayor que la consignada por los medios: 350 mil personas, un río de gente seguía entrando y abarrotaba las calles aledañas al zócalo de por si lleno a reventar. La multitud protestaba contra el crimen de Ayotzinapa, un crimen de lesa humanidad. Los estudiantes fueron cazados, sometidos a la tortura hasta la muerte, a la desaparición forzada, a ejecuciones arbitrarias y ahora los culpables quieren librarse de su responsabilidad acusando a los jóvenes y buscan criminalizarlos al querer ligarlos al cartel de “Los Rojos” o a “Guerreros Unidos”.
No se vale desviar la investigación de los hechos y deslizar en conferencias de prensa que se trata de un enfrentamiento entre cárteles. Tampoco se vale implicar a los muchachos en grupos guerrilleros. El “caso Iguala” es una mancha atroz en la vida oficial y política de nuestro país ya de por sí hundida en el lodo.
El periodista París Martínez se preocupó por levantar con amigos y familiares perfiles de los estudiantes. Es justo, a pesar de que solo podamos hacerlo con unas cuantas líneas, que recordemos a cada uno y por eso les pido que después del nombre y la descripción de cada muchacho digamos todos al unísono: “Regrésenlo” así como en la Guardería ABC en Hermosillo cuando la muerte de 49 niños y 76 heridos, el 5 de junio de 2009 dijimos “Presente”, el nombre de cada niño.
1. Jhosivani Guerrero de la Cruz, de 20 años, de Omeapa delgado, de cara espigada, de ojos rasgados apodado “Coreano” camina 4 kilómetros de ida hasta la carretera para tomar el transporte y cuatro de regreso porque quiere ser maestro de primaria en su tierra Omeapa.
2. A Luis Ángel Abarca Carrillo, de 21 años, de la Costa Chica, de San Antonio, municipio de Cuautepec lo apodan Amiltzingo. Muy cariñoso, es miembro de la “Casa Activista” en la que los normalistas pueden inscribirse para recibir formación política. Allá adentro resuena el nombre de Lucio Cabañas. Los ricos de Guerrero consideran revoltosos a los normalistas porque el héroe al que buscan imitar es el guerrillero Lucio Cabañas que también fue maestro.
3. A Marco Antonio Gómez Molina, de 20 años apodado Tuntún de Tixtla le encantan las tocadas de rock, le gusta mucho “Saratoga”, “Extravaganza”, “Los Ángeles del Infierno”. También él es compañero que siempre hace reír de la Casa Activista.
4. A Saúl Bruno García, de 18 años lo conocen como Chicharrón, y es “desmadroso”, es de los que trata de hacerte reír hasta donde más, muy bromista y amistoso. Es de Tecuanapa y le falta el dedo anular de la mano izquierda porque se lo mordió el molino cuando hacia la masa. Saúl Bruno García rapó a todos los de la “Casa Activista”. Un compañero tenía fotos del momento de la rapada en su celular, pero los policías se lo quitaron.
5. Jorge Antonio Tizapa Legideño, de Tixtla tiene 20 años –dice su mamá–, y tiene un hoyito en la mejilla izquierda. Le gusta trabajar en el campo sembrar granos y hortalizas porque nunca alcanzan los recursos del gobierno estatal para los 500 estudiantes.
6. Abel García Hernández, de Tecuanapa es un niño campesino de 19 años, tiene una mancha atrás de la oreja derecha, es flaquito y mide 1.62 de altura.
7. A Carlos Lorenzo Hernández Muñoz, de 19 años lo bautizaron como “el Frijolito” y es de la Costa. Parlanchín, siempre está dispuesto a ayudar a las personas”. “El Frijolito” fue el primero en ponerse de pie para donar su sangre cuando la pidieron en Tixtla para un enfermo.
8. Adan Abraján de la Cruz, de 20 años, campesino, es del Barrio de El Fortín, en Tixtla, un pueblo que cuida la Policía Comunitaria. Es del equipo de futbol de los Pirotécnicos de El Fortín, sus amigos lo consideran buen futbolista…
9. Felipe Arnulfo Rosa, campesino es de un rancho del Municipio de Ayutla y tiene 20 años. Se cayó de espaldas siendo chiquito y tiene una cicatriz en la nuca.
10. A Emiliano Alen Gaspar de la Cruz, lo bautizaron como “Pilas”, por inteligente. “No echa relajo, es sereno y razona mejor que otros, le gusta tener todo en su lugar”. Emiliano fue uno de los 20 alumnos de primer ingreso que, hace dos meses se inscribieron en la Casa Activista. Diez miembros de la Casa Activista se encuentran entre los 43 normalistas secuestrados el 26 de septiembre.
11. César Manuel González Hernández, de 19 años es de Huamantla, Tlaxcala, desmadroso, tiene el apodo de “Panotla”, pero también le dicen “Marinela”, porque una vez, en Jalisco, se llevó la camioneta de la empresa que hace pastelitos.
12. Jorge Alvarez Nava, “el Chabelo” de 19 años es del municipio de Juan R. Escudero, Guerrero, tiene una cicatriz en el ojo derecho y es tranquilo. Nunca alburea a nadie, nunca dice una grosería y su paciencia hace que nunca le falte al respeto a nadie. Es uno de los más sensibles de la Casa Activista… Sus padres aguardan en la cancha deportiva de la Normal de Ayotzinapa y se abrazan al hablar de él.
13. José Eduardo Bartolo, Tlatempa, de 17 años es de Tixtla, estudiante de primer año de la Normal Rural. Su padre es albañil de oficio y espera que su hijo sea profesionista.
14. Israel Jacinto Lugardo, de 19 años es de Atoyac, y sus amigos lo apodan “Chukyto”. Su mamá sostiene un cartel con el rostro de su hijo y lo exhibe ante los automovilistas, durante la toma de la caseta de Palo Blanco, en la Autopista del Sol. “Él es medio robusto, tiene una cicatriz en la cabeza. Su piel es morena clara, su nariz media chata. Es un buen muchacho, se vino con mucha ilusión a estudiar.
15. Antonio Santana Maestro, apodado Copy porque habla muy bien en público, es reconocido en la Casa del Activista a la que acuden los otros jóvenes. El Copy toca la guitarra, también le gustan los videojuegos, juega con el PSP… pero lo que más le encanta, es la lectura…”
16. Christian Tomás Colón Garnica, de 18 años de Tlacolula de Matamoros, Oaxaca. Su papá viajo desde su tierra apenas se denunció el rapto de los 43 jóvenes normalistas. “Yo soy jornalero, gano 600 pesos semanal, máximo, y eso cuando hay, porque a veces no hay trabajo. Mi muchacho quiere ser maestro esa es la profesión que él quiere, pero lo frenaron, lo detuvieron… ¡¿Qué vamos a hacer?!”
17. A Luis Ángel Francisco Arzola, de 20 años, sus compañeros normalistas lo conocen como “Cochilandia”, pero nadie sabe por qué. Llegó con el apodo. Es un chavo serio, trabajador, y aquí lo estamos esperando y queremos que él sepa que no vamos a parar hasta encontrarlo”.
18. Miguel Ángel Mendoza Zacarías, de Apango, municipio Mártir de Cuilapa tiene 23 años, y sus compañeros consideran que el “ya es grande”. Ellos tienen entre 17 y 20 años. En su pueblo, Apango, era peluquero para salir adelante. Es un chavo bajito, “chido” según sus cuates porque los apoya, da consejos, da todo a cambio de nada. Cuidaba a sus papás y a sus hermanos. Vino a la Normal en el mismo asiento del autobús con un compañero “pero empezaron los balazos y desafortunadamente él corrió para un lado y yo para otro, a él lo arrestaron los policías de Iguala, yo logré escapar, pero desde entonces no lo encuentro…”
19. Benjamín Ascencio Bautista, de 19 años, a quién le dicen “comelón” porque un día se acabó solo todas las galletas en una mesa durante una conferencia es originario de Chilapa. Antes de ingresar a la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa fue educador comunitario del Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE). Se prepara a voluntarios para alfabetizar en poblaciones marginadas, aisladas, rurales e indígenas de todo el país.
20. Alexander Mora Venancia, de 19 años y proveniente de “El Pericón”, municipio de Tecuanapa, Guerrero, nadie le podía quitar la idea de ser maestro. Le gusta dar clases. Primero ayudó en el campo pero quiso estudiar… “Y yo le exijo –dice su padre- a la autoridad que haga su trabajo como debe ser, que no tape a los culpables de la masacre que cometieron los policías de Iguala y su presidente municipal. Así como vivos se los llevaron, quiero que vivos los regresen…”
21. Leonel Castro Abarca, campesino de la comunidad de “El Magueyito”, municipio de Tecuanapa, no tiene apodo y para sus amigos “es una persona seria, pero con sentido del humor. Sueña con ser maestro, para sacar a su gente adelante.
22. Everardo Rodríguez Bello, de 21 años es originario de Omeapa. Lo conocen como El “Shaggy” porque se parece al de Scooby Doo. Técnico en mecánica automotriz desde el CONALEP se enoja mucho con la desigualdad sobre todo cuando se trata de comida: si a ti te dan seis tortillas y a él cinco, protesta.”
23. Doriam González Parral, de Xalpatláhuac, Guerrero tiene 19 años. Es chaparrito y “se ve como un niñito”, “y por eso le dicen “Kínder”. Causa mucha gracia cuando echa relajo. Tiene un hermano en la Normal… Los hermanos entraron juntos, es notoria su fraternidad y los dos fueron secuestrados juntos…”
24. Jorge Luis González Parral de 21 años, es el hermano mayor de Doriam, el Kínder, es un compañero serio que ha trabajado en diferentes taquerías y aunque le gustaba quería progresar y escogió ser maestro igual que Kinder su hermano. Su apodo es “Charra” porque tiene una cicatriz en la pierna como si se la hubiera hecho con una charrasca…”
25. Marcial Pablo Baranda,de 20 años habla una lengua indígena y quiere ser maestro bilingüe al lado de otros maestros bilingües que vienen de pueblos todavía más pobres. Es bajito, buena onda, primo de Jorge Luis y Doriam y sus amigos lo apodan “Magallón”, porque su familia tiene un grupo musical tropical con ese nombre que canta canciones de su tierra la Costa Chica. Se la pasa cantando cumbias y toca la trompeta y las tarolas.
26. Jorge Aníbal Cruz Mendoza, de Xalpatláhuac, también es de la banda de los Kínder, a él le dicen “Chivo” y es serio y aunque se lleva bien con todos casi no echa desmadre…”
27. A Abelardo Vásquez Peniten, originario de Atliaca, Guerrero, le gusta el futbol. En un partido hace poco metió muchos goles… Nunca echa desmadre, se da a respetar porque nunca le falta al respeto a nadie ni anda criticando. Además del futbol le encanta estudiar porque agarra un libro y agarra otro y otro, y otro.”
28. A Cutberto Ortíz Ramos de Atoyac le dicen “El Kománder” porque tiene cierto parecido con el cantante de corridos norteños. Tiene una mirada muy fuerte, es robusto, alto, amigable, responde de buena manera. En los campos de cultivo de la escuela le echa ganas… Y le encanta contar un chiste de Bob Esponja, se ríe e imita a la perfección la risa de Bob Esponja…”
29. Bernardo Flores Alcaraz, campesino, tiene 21 años y en su pecho un lunar como una manita de gato… Tiene mucha ilusión de ser maestro y de ayudar a los niños y a los señores adultos que no saben leer ni escribir. En el campo hay mucha gente rezagada en educación y su ilusión es enseñarles…Los 43 normalistas salieron a recabar fondos para hacer sus prácticas, no se vale que les trunquen su vida y los dejen tirados en su sangre…
30. Jesús Jovany Rodriguez Tlatempa de Tixtla apodado el Churro de 21 años es el mayor de cuatro hermanos y “el único apoyo de su mamá” según su prima quien marchó durante cinco horas manteniendo en alto una pancarta con su retrato. Lo invitaron a la jornada de boteo del 26 de septiembre. Es un muchacho sumamente noble que mantiene a una sobrina de un año porque su hermana es mamá soltera y funge como figura paterna. Su prima reclama con furia su presentación así como pide justicia para los muchachos de Tlatlaya en el estado de México que son muchos.
31. Mauricio Ortega Valerio de Matlalapa o Matlinalpa cerca de “La Montaña” 18 años es apodado “Espinosa” porque cuando lo raparon – tradición en la Normal de Ayotzinapa para los alumnos de primer ingreso– le salió cierto parecido con Espinosa Paz, el cantante.
32. A Martín Getsemany Sánchez García de Zumpango, de 20 años, a quién le gusta jugar futbol y le va al Cruz Azul, toda su familia lo busca. Tiene ocho hermanos y durante la marcha del miércoles 22 en Chilpancingo, sus familiares llevaron una manta con su fotografía.
33. Magdaleno Rubén Lauro Villegas de 19 años, conocido como El Magda, es un compa tranquilo y noble que estudia para convertirse en maestro bilingüe, para para dar clases a los niños indígenas que no hablan español…”
34. Giovanni Galindo Guerrero de 20 años conocido como el Espáider, “porque es flaquito y tiene su propio estilo para correr y brincar como si se estuviera colgando de las telarañas igual que el “Hombre Araña”…”
35. A José Luis Luna Torres de 20 años de Amilzingo, Morelos, sus cuates le dicen Pato, porque se parece al Pato Donald y tiene voz de pato. Es serio, tranquilo, siempre te habla bien, es buena onda, pero es callado y no echa mucho desmadre.
36. Julio Cesar López Patolzin de 25 años de Tixtla “no tiene apodo. Le dicen simplemente “El Julio”. Es buena onda el bato pero calladito, no echa mucho relajo, solo se lleva con unos pocos pero siempre es agradable…”
37. A Jonás Trujillo González de la Costa Grande del Ticuí municipio de Atoyác de Álvarez le dicen Beni porque su hermano también está en la Normal de Ayotzinapa pero en segundo año y él se llama Benito… Por lo tanto ellos son los Benis… Es alto, gordito y se lleva muy bien con su hermano. Los dos son muy parecidos, aunque el menor es más alto y más clarito de piel…”
38. A Miguel Ángel Hernández Martínez, de 27 años lo apodan “Botita” porque a su hermano mayor quien también estudia en la Normal le dicen “El Bota” y a él , en automático, le pusieron “el Botita” aunque es de estatura media y gordo, nada desmadroso, siempre amigable, sano, no pesado: No es alburero, es buena onda de echar la mano, pendiente de los demás, un chavo muy solidario con todos, que en la clase le explica al profe y le hace el paro…”
39. Christian Alfonso Rodríguez de 21 años, de Tixtla anhela ser maestro y le gusta la danza folclórica. “A él le dicen “Hugo” porque siempre usa playeras de Hugo Boss. Su primo en la marcha del miércoles 22 se quedó ronco de tanto explicar: “No solo es mi primo, es mi amigo… es una persona muy aplicada, muy dedicada al estudio y a la danza y es injusto que alguien que se entregue y se esfuerce de ese modo, sufra consecuencias trágicas a manos del gobierno…”
40. José Ángel Navarrete González de 18 años comparte una habitación dentro de la Normal con otros dos jóvenes, en la que no hay un solo mueble, ni siquiera camas, sólo pliegos raídos de hule espuma.
41. A Carlos Iván Ramírez Villarreal de 20 años le dicen “El Diablito” La verdad es que es bueno, no se mete con nadie, tranquilo, quiere ser alguien pero en buena onda, no payaso pues…”
42. José Ángel Campos Cantor de 33 años de Tixtla es el de mayor edad de los 43 normalistas desaparecidos. Aunque mayor nunca abusa de los demás, al contrario, apoya en todo, es amigo de todos…”
43. A Israel Caballero Sánchez originario de Atliaca, un pueblito a la mitad del camino entre Tixtla y Apango le dicen “Aguirrito” por gordito. Está preparándose para ser maestro en comunidades indígenas y cuando sus compas le dicen Aguirrito protesta: “No sean cabrones, no me pongan esa chinga…”
Ayotzinapa está destrozado. México está destrozado. Los alumnos de la Normal de Ayotzinapa conservan los tenis rotos de sus compañeros, su ropa, hasta los cartones que les sirven de cama. Esperan su regreso a pesar de que al extraordinario sacerdote Alejandro Solalinde, protector de los migrantes que ahora mismo celebra misa en Ayotzinapa, varios testigos le dijeron que los estudiantes habían sido asesinados, desmembrados y tirados a una fosa a la que le prendieron fuego. No hay respuesta suficiente entre crimen tan grande. La foto del estudiante del estado de México Julio César Mondragón al que le sacaron los ojos circula en Internet, su rostro desollado. Estamos ante una catástrofe nacional. En cinco estados hay protestas en apoyo a los 43 desaparecidos.
México se desangra. La comunidad internacional está escandalizada y considera que México es ahora el país sin guerra más peligroso para los jóvenes. Jóvenes mutilados, jóvenes sin cuerpo, jóvenes asesinados. En el mundo entero resuena la indignación. La madre del estudiante de Guadalajara Ricardo Esparza que asistió al Cervantino de Guanajuato dijo que agradecía recibir el cuerpo muerto de su hijo para llevarle flores. ¿No resulta monstruosa su conformidad? O como se pregunta Gloria Muñoz Ramírez. “¿Hasta dónde ha llegado el terror implantado por el gobierno en el seno de la sociedad?” Frente al terror solo queda la unión de un pueblo que se levanta y grita como lo ha hecho durante días: “Vivos se los llevaron, vivos los queremos”.
(Tomado de La Jornada, México)

domingo, octubre 26, 2014

DDHH son tema central en Agenda Latinoamericana 2015

Este Martes 28 a las 18.30, en Argomedo 40, el Comité Oscar Romero invita a conocer la Agenda Latinoamericana 2015, dedicada a los Derechos Humanos. Un texto muy relevante para quienes luchan por los derechos sociales, ambientales y de los pueblos indígenas. El  P. Oscar Jiménez Lazo recibirá el premio Antonio Montesinos por su gesto profético en defensa de los derechos humanos: su trayectoria al lado del pueblo. (metro Sta. Isabel, a pasos de V. Mackenna, lado poniente). Seré presentadora de la agenda, un gran honor.

viernes, octubre 10, 2014

Se calienta el debate sobre transgénicos: lanzan libro sobre mitos y verdades




 Un libro escrito por científicos, que derriba los mitos sobre los transgénicos propalados por la industria biotecnológica, será presentado en Santiago el 14 de octubre por La Red de Acción en Plaguicidas RAP-Chile y la campaña Yo No Quiero Transgénicos. La obra "Transgénicos: Mitos y Verdades", de Michael Antoniou, Claire Robinson y John Fagan será lanzada a las 18.30  en el Café Literario del Parque Balmaceda ubicado en Providencia 410.  En forma recurrente personeros de Monsanto y la industria biotecnológica sostienen que las posturas anti-transgénicos difundidas en las redes sociales carecen de base científica. Este libro demuestra todo lo contrario.
 La obra, editada por Quimantú y RAP-Chile, y traducida por Lucía Sepúlveda, será presentada por  Camilo Rodríguez Beltrán, master en ciencias post-genómicas y  Director de Innovación de la  Facultad de Ingeniería de la Universidad del Desarrollo, junto al agrónomo Guillermo Riveros, presidente de BioBio Orgánico, María Elena Rozas coordinadora nacional  de  RAP-Chile y la editorial Quimantú.  Habrá música, con  Natalia Contesse y  un vino de honor, que se garantiza ha sido producido “sin agrotóxicos ni transgénicos”. La actividad se enmarca en el llamado a la acción lanzado por Vandana Shiva http://seedfreedom.in/events/lanzamiento-en-chile-del-libro-transgenicos-mitos-y-verdades/  y la Vía Campesina, en defensa de la Semilla, al acercarnos al Día Mundial de la Alimentación, el próximo 16 de octubre  http://viacampesina.org/es/index.php/temas-principales-mainmenu-27/soberanalimentary-comercio-mainmenu-38/2267-16-de-octubre-dia-de-accion-global-por-la-soberania-alimentaria-en-contra-las-corporaciones-transnacionales
 El libro “Transgénicos: Mitos y Verdades”  (título original: GMOS Myths and Truths),  examina las proclamas sobre seguridad y eficacia de los cultivos manipulados genéticamente. Fue publicado originalmente en forma virtual por Earth OpenSource, en 2012. Michael Antoniou, uno de los autores, es biotecnólogo en el King’s College London School of Medicine, de Londres. Claire Robinson es directora de investigación de Earth Open Source y editora de GMWatch, y John Fagan es médico y biólogo molecular, experto en bioseguridad y certificación de transgénicos. Lucía Sepúlveda Ruiz, la traductora, es periodista de la Red de Acción en Plaguicidas Chile, y vocera de la campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile. El libro es de la Editorial Quimantú y se distribuirá a las comunidades y organizaciones de todo el país.
 Un tema censurado
Sin importar si viven en el campo o en la ciudad, muy pocos chilenos y chilenas saben de qué hablamos cuando hablamos de transgénicos. No existe en nuestro país ningún libro que aborde el tema con esta profundidad y actualidad. Científicos y ciudadanos discuten globalmente con intensidad acerca de los cultivos transgénicos.  Pero en Chile este debate no es tal y sólo se publican  los comunicados de relaciones públicas de las empresas transnacionales vinculadas a este lucrativo y dañino negocio, que son grandes avisadores en los medios  de comunicación.
 El prólogo del libro se ocupa del caso chileno, sosteniendo que aún estamos a tiempo para detener los cultivos transgénicos. Entrega información al día sobre los semilleros transgénicos, sus negativos impactos, el apoyo del Estado a este tipo de cultivos y las regiones más dañadas por el impacto combinado de plaguicidas y transgénicos. También analiza las iniciativas legales vinculadas directa o indirectamente a los transgénicos, como el proyecto de “Ley Monsanto” y el de Bioseguridad/Transgénicos, pronunciándose a favor de una moratoria a los cultivos transgénicos y etiquetado a los alimentos que lo contienen.
  En siete capítulos esta obra (323 páginas e ilustraciones) aborda los aspectos centrales relacionados con el debate de los transgénicos, con un lenguaje preciso y accesible a todo público.  Derriba uno a uno los mitos planteados por los amigos de los transgénicos, entre ellos dos de los más difundidos por esa propaganda: que  la ingeniería genética no es más que una extensión del mejoramiento natural y que la manipulación genética es precisa y los resultados son predecibles.
Con argumentos sólidos demuestra  que  la manipulación genética es muy diferente del mejoramiento natural, presenta riesgos específicos, y además es tosca e imprecisa, por lo cual sus resultados son impredecibles.
El efecto crónico
 En los primeros capítulos encontramos la explicación rigurosa y didáctica de la técnica de manipulación genética, para luego enfocarse en el tema desde la ciencia y los reguladores que toman decisiones al respecto en cada país, y en el capítulo tres, analizar los riesgos para la salud planteados por los alimentos transgénicos. En este capítulo, sin duda uno de los más polémicos e importantes de la obra,  se incluye un apéndice actualizado a 2014, referido al estudio del investigador francés Gilles-Eric Séralini sobre el efecto crónico de la alimentación con maíz transgénico y herbicida Roundup, que ha sido objeto de un intenso debate académico y ciudadano.  El capítulo siguiente se refiere al herbicida glifosato (nombre comercial Roundup) de Monsanto, el más utilizado en el mundo y Chile, examinando los peligros que presenta para  la salud. Los tres últimos capítulos se refieren a los impactos en el campo y el ambiente de los cultivos transgénicos; al cambio climático y el uso de la energía y al dilema planteado frente a la necesidad de que la agricultura pueda alimentar efectivamente al mundo. Señala claramente de qué forma se puede lograr aquello.  Cada uno de los siete capítulos, incluye notas con referencia a fuentes de los estudios científicos más relevantes. A modo de ejemplo, el capítulo 5 tiene 191 notas con sus respectivas fuentes.
“Mitos y Verdades” está dirigido a los más amplios sectores de la sociedad y grupos de interés, incluidos parlamentarios y funcionarios que toman decisiones de políticas públicas. Constituye un hito importante en el debate de las políticas públicas relacionadas con la agricultura y la alimentación y  apunta a  develar las falsedades que las corporaciones agrobiotecnológicas  que lucran con las semillas manipuladas genéticamente, difunden en Chile y en  todo el mundo. 


jueves, octubre 09, 2014

Martes 14: Lanzan Transgénicos.Mitos y Verdades


L​
a Red de Acción en Plaguicidas RAP-Chile y la campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile invitan a Ud. a participar  el martes 14 de octubre, a las 18.30  horas,  en el lanzamiento de la primera versión en español del libro "Transgénicos: Mitos y Verdades", de Michael Antoniou, Claire Robinson y John Fagan. La actividad se realizará en el Café Literario del Parque Balmaceda ubicado en Providencia 410, frente a Condell (metro Salvador).  La obra, editada por Quimantú y RAP-Chile, y traducida por Lucía Sepúlveda, será presentada por  Camilo Rodríguez Beltrán, M. Sc. en Ciencias Post-Genómicas, Director de Innovación de la  Facultad de Ingeniería de la Universidad del Desarrollo, junto al agrónomo Guillermo Riveros, presidente de BioBio Orgánico, María Elena Rozas coordinadora nacional  de  RAP-Chile y la editorial Quimantú.  La cantautora Natalia Contesse interpretará "Que me entierren con semilla", en adhesión a nuestra campaña. Compartiremos también un vino de honor, producido sin agrotóxicos ni transgénicos. 
RSVP al fono 90023729  o a secretaria@rapal.cl        Acceso libre

viernes, septiembre 26, 2014

En la U de Chile lanzan el 2 de octubre "Miguel Enríquez , un nombre en las estrellas", de Mario Amorós



Se cumplen 40 años de la muerte de Miguel Enríquez en el combate desigual de la calle Santa Fe. Aquel 5 de octubre de 1974 el secretario general del MIR cayó acribillado por las balas de la DINA después de resistir solo durante más de una hora. Moría un muchacho de 30 años, un joven que abandonó su vocación de médico para consagrar su vida a la utopía revolucionaria. Derramaba su sangre sobre la tierra chilena el hijo de don Edgardo y doña Raquel. Aquel 5 de octubre nacía también el mito de Miguel Enríquez, el combatiente que simbolizó el valor de la resistencia en el momento más terrible de la represión, cuando la DINA operaba con absoluta impunidad y crueldad, cuando el terror paralizaba a la sociedad chilena
Esta biografía histórica revisa toda su trayectoria política y personal a través de los testimonios de las dieciocho personas entrevistadas por el autor (su hermana Inés, Andrés Pascal Allende, Carmen Castillo, Manuela Gumucio, Belisario Velasco, Jacques Chonchol, Marco Enríquez-Ominami, Carlos Ominami…); pero también examinando la documentación generada por el MIR, de sus discursos y sus entrevistas de prensa; e incluye una amplia bibliografía y también de las más de mil páginas que acumula la investigación judicial sobre su muerte que el ministro Mario Carroza instruye desde noviembre de 2012 y en la que han declarado tanto los dos supervivientes (Carmen Castillo y Humberto Sotomayor) como los principales agentes de la DINA involucrados.
A partir de abundante documentación inédita, el libro recorre su infancia en Concepción, su época escolar, las primeras amistades, los años en la Universidad, su participación en la fundación del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) en agosto de 1965, su elección como secretario general el 8 de diciembre de 1967 y su labor, junto con sus compañeros, para transformar un pequeño partido en un movimiento político y social que fue parte del intento de construcción del socialismo entre 1970 y 1973 y que, después del golpe de Estado del 11 de septiembre, intentó unir a todas las fuerzas democráticas en la Resistencia. El relato de lo sucedido el 5 de octubre de 1974 alcanza en estas páginas su mayor cota de precisión, con varios testimonios hasta ahora desconocidos.


Este libro relata la vida de un hombre que junto con muchos y muchas intentó cambiar el curso de la Historia en favor del pueblo. Dio su vida por ello. Y no fue en vano. Poco a poco, lo vamos logrando en América Latina y, como Eduardo Galeano advirtió en una ocasión, ‘no caminamos en el aire, sino sobre las huellas de los compañeros caídos’. Caminamos sobre las huellas del Che. Sobre las huellas de Miguel. Por eso les digo, como proclamara Miguel Enríquez en el Teatro Caupolicán el 12 de julio de 1973: ‘¡Adelante con todas las fuerzas de la Historia!’
Del Prólogo del Presidente Evo Morales


El lanzamiento tendrá lugar el jueves 2 de octubre, a las 19 horas, en el Salón de Honor de la Casa Central de la Universidad de Chile y contará con las intervenciones del rector Ennio Vivaldi, la periodista Faride Zerán, el diputado Gabriel Boric, el histórico dirigente del MIR Andrés Pascal Allende, Marco Enríquez-Ominami y Mario Amorós. Presentará el acto el periodista Sergio Campos.
Miguel Enríquez. Un nombre en las estrellas. Biografía de un revolucionario ya está disponible en librerías.

- Mario Amorós (Alicante, 1973) es doctor en Historia por la Universidad de Barcelona y periodista. Destacado especialista en la evolución de Chile en el siglo XX, ha impartido conferencias en universidades europeas y americanas y es miembro del Comité Asesor de la Cátedra de Memoria Histórica del Siglo XX de la Universidad Complutense de Madrid.
Con Ediciones B ha publicado también Sombras sobre Isla Negra. La misteriosa muerte de Pablo Neruda (2012) y Allende. La biografía (2013), con ediciones también en España y Venezuela y distribución en Uruguay y México.

jueves, septiembre 04, 2014

La respuesta campesina e indígena a la nueva “Ley Monsanto” de Bachelet y ministro Furche


Por Lucía Sepúlveda Ruiz

Un representativo grupo de comunidades campesinas e indígenas y de profesionales del agro y la salud se reunió en Santiago el pasado 7 de agosto en el taller “Comunidades, Agroecología y Políticas Públicas”. “Necesitamos políticas públicas generadas desde las bases campesinas,  mediante consultas vinculantes, para poder avanzar en la agroecología y la agricultura orgánica” señala la conclusión general de  los miembros de 43 organizaciones venidos de Arica a Coyhaique. Las comunidades exigen que el Estado dé prioridad a la relación con los pequeños productores y oriente su esfuerzo hacia  las economías locales, vez de seguir apoyando el uso de insumos altamente contaminantes y  los agronegocios orientados a la exportación.  Asumen que una  Asamblea Constituyente aseguraría estos cambios, pues se requiere instalar en una nueva Constitución el concepto de soberanía alimentaria: el derecho a decidir qué producimos y cómo, de acuerdo a nuestra cultura y necesidades.
En dirección opuesta a estos planteamientos, el ministro de agricultura,  Carlos Furche acaba de anunciar el relanzamiento de la Ley de Obtentores (“Ley Monsanto”), y el inicio de una ronda de reuniones en  las que “informará”  acerca de los cambios al proyecto de ley. 
Ley de protección de la semilla campesina
Las comunidades campesinas, reunidas en el Hogar del Maestro, ahora coordinadas en red y apoyadas por organizaciones sociales y ambientales,  rechazan cualquier nueva Ley de Obtentores porque el objetivo de esa ley, es promulgar el nocivo Convenio UPOV 91, nefasto para la agricultura familiar campesina.  Proponen en cambio  que el Estado legisle a favor de la producción y venta de semillas nativas/tradicionales que ellos y ellas usan, y poner fin a  la imposición por las entidades del agro (INDAP vía Prodesal y PDTI),  de paquetes tecnológicos  con agrotóxicos y semillas híbridas (“mejoradas” de alto precio), registradas por los obtentores. La visión de los asistentes es que las leyes y normativas actuales están hechas para desalentar la producción y venta de alimentos sanos. El sistema de compras públicas excluye a los productores orgánicos y agroecológicos y para vender se exigen  resoluciones sanitarias inadecuadas a la realidad local, y  costosas certificaciones obligatorias.
Así lo expresaron en la jornada con mucha fuerza, entre otros, organizaciones campesinas y/o locales como la Comunidad de Agricultores de Aguas del Canal Azapa (Arica); la Asamblea por el Agua de Guasco Alto; el grupo Juvenil Paz y Progreso (Melipilla), la Asociación de Mujeres La Esperanza; y la Federación Campesina El Carmen (de Ñuble); la  Red de Turismo mapuche de Likanray, el colectivo MapuExpress  y la Red de Semillas Libres del Wallmapu. Cuidadores y cuidadoras de semillas locales del norte, centro y sur del país, que rescatan variedades de tomates, paltas, arvejas, uvas,  ilustraban “en vivo” la importancia de la hoy escasa semilla, para el ciclo de la vida y para la producción campesina.
Ley de Prohibición de plaguicidas
La asamblea plenaria concordó además que se requiere una ley que prohíba los plaguicidas altamente  peligrosos y los insecticidas neonicotinoides,  responsables de la muerte de abejas, aspecto al que contribuyó especialmente  la Red Nacional Apícola, partícipe del encuentro. El taller se había iniciado con exposiciones y debate sobre políticas públicas preventivas en salud y los negativos impactos de los agrotóxicos en el ambiente y la salud de los seres humanos, a cargo de  la doctora Clelia Vallebuona del Departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud y de María Elena Rozas, de RAP-Chile.  También se abordaron los peligros representados por la “Ley Monsanto” y la posible expansión de los cultivos transgénicos al mercado interno.
Ley de Moratoria a los transgénicos
En las conclusiones se sostuvo que es imperativo que el Congreso apruebe una ley de moratoria a los cultivos transgénicos y a los semilleros de exportación, y  lograr que los alimentos procesados fabricados con transgénicos sean etiquetados.  
Este tema estuvo en el centro de la preocupación de las asociaciones y redes de agricultores orgánicos presentes, entre ellas BioBio orgánico, una de las organizaciones fundadoras de la campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile. En el taller participaron también asociaciones de las regiones de Valparaíso, Los Ríos y Los Lagos, así como Chiloé Orgánico, la Asociación de Productores Orgánicos de Paillaco, y Tierra Viva, pionera del movimiento orgánico en Chile.
Dirigentas nacionales de la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (ANAMURI) expusieron y contribuyeron sustantivamente a esta discusión en defensa de la semilla, en la que hubo también lideresas de Curicó, Vichuquén, Quellón, Puerto Montt, y Coyhaique.
Se contó además con la visión entregada por miembros de capítulos chilenos de organizaciones internacionales como la  Red de Semillas Libres, que se está extendiendo en diversas regiones de Chile, abarcando a jóvenes rurales y urbanos;  Slow Food; RAP-AL, CLOC/Vía Campesina, Pacto Mundial Consciente, y el movimiento de la Permacultura.
Ciencia con ética
La doctora Liliana Zúñiga, de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica del Norte (Coquimbo), integrante del movimiento “Más Ciencia para Chile”, resumió dos de sus importantes investigaciones sobre impactos de los plaguicidas, y sobre biomonitorización en la región de Coquimbo, dejando en claro que “aún hay científicos con ética que deseamos hacer ciencia que ayude a las comunidades”.
Por su parte los asistentes se comprometieron a impulsar y promover las ferias itinerantes y estacionales, la certificación autónoma y participativa;  la recuperación y extensión de  prácticas tradicionales como el intercambio de semillas, el trueque, y la cocina típica. Comprometieron su apoyo a estos esfuerzos, organizaciones allí presentes como  la Asociación de Consumidores y Usuarios del Sur (CAS de Temuco), Valdivia (ACOVAL) y Osorno (COS); Alma-Zen, de venta directa de pequeños productores/consumidor (Concepción); la Cooperativa Verde de productores y consumidores (Región Metropolitana) y la Asociación de Ferias Libres ASOF,  representando a este sector de la cadena alimentaria.
Eliminar las plantaciones forestales
Otra demanda de las comunidades es la eliminación de las plantaciones forestales a gran escala, que contaminan y usurpan el agua y los territorios, impidiéndoles realizar su vocación agrícola y forzando la emigración a la ciudad.
En el taller, se recogió también el aporte de Redes socio-ambientales como la  Red de Acción por los Derechos Ambientales RADA (Araucanía); la Red de Soberanía Alimentaria y el Centro de Iniciativas Holísticas (CIHOL), ambos de la región de O´Higgins;  la Coordinadora de Economías Locales Campesinas (COELCA de Puerto Montt), el Colectivo Resiliencia (Región de Valparaíso), la Cosecha (Región de O´Higgins), y la Ecoagrupación Huelquén.
Organizaciones ambientales como OLCA,  la campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile, de capacitación como SODEM y la Academia Ciudadana, aportaron al debate junto a profesionales de la salud y el agro de las municipalidades de Quillota y Paillaco,  y a técnicos y agrónomos de las organizaciones y localidades.
Formación en Agroecología
La puesta en marcha de dos Institutos de Agroecología, impulsados respectivamente por ANAMURI en Chépica (región de O´Higgins) y por la Dirección de Desarrollo Rural de la Municipalidad de Paillaco (Región de Los Ríos) en el sector Lumaco, fue saludada con alegría por los asistentes..
Durante el taller, que contó con el apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo,  tuvo lugar el pre-lanzamiento de la primera edición en español del libro “Transgénicos: Mitos y Verdades” de Antoniou, Robinson y Fagan (Open Source), traducido y editado por RAP-Chile junto a editorial Quimantú.
Al cierre del evento, uno de los asistentes señaló  “Participaremos en los Comités Regionales de Agricultura Orgánica a que convoca el gobierno, pero ampliándolos con el sector Agroecológico, y sin perder nuestra propia autonomía como organizaciones en resistencia. Las leyes que necesitamos sólo podremos lograrlas a través del protagonismo y la movilización en todos los niveles, locales regionales y nacionales. De este encuentro hemos salido fortalecidos.”
4 de septiembre de 2014